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El éxito de una relación es la empatía

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El éxito de una relación es la empatía

Las relaciones, especialmente entre los niños y los adultos son cuestión de empatía, porque ellos son transparentes, no tienen condicionamientos ni parámetros que digan que deben sonreír o caer bien cuando no lo sienten, ellos solo se dejan llevar por su percepción del aquí y ahora.

Ahora sí, ¿qué es la empatía?

“La palabra empatía es de origen griego “empátheia” que significa “emocionado”, palabras más palabras menos, es conectar con el otro para ponerse en su lugar y sentir lo que siente en determinadas situaciones de la vida.

Cuando a un niño algo o alguien no le gusta, lo manifiesta a su manera, unas veces escondiéndose y otras llorando a gritos, especialmente con las personas que no conocen, lo cual es completamente normal, es su forma de defenderse a lo desconocido, lo que se sale de lo normal, es que después de varios encuentros, el niño siga en las mismas. Aquí, debemos intervenir para revisar qué sucede, por qué no se está sintiendo cómodo y buscar soluciones.

Todo este preámbulo para contarles una experiencia que puede ayudar a otras mamitas a quienes les debe estar pasando algo similar. Lo hago público para no caer en el error de creer que nuestros niños son malcriados, miedosos, mimados o “muy apegados a mamá” como me dijeron la mayoría de las personas cuando les preguntaba sí era normal que mi hija llorara tanto donde el doctor.

Elena asistió por primera vez al odontopediatra a los 10 meses, momento en que salió su primer diente, para ella no fue una experiencia agradable, precisamente porque una persona con la que no tenía relación, le revisó su boquita solo porque mamá pensó que era lo correcto. Desde entonces, cada vez que la atendían, lloraba desesperada y aunque al final salía tranquila con el globito que le regalaban, no quería que cada vez que asistiéramos al odontopediatra fuera una lucha llena de miedo y llanto, como la que vivimos muchos padres de niños.

A sí que me puse en la tarea de buscar otras alternativas para corroborar mi intuición, la cual nada tenía que ver con las opiniones de los demás. Partiendo de este sentir, a través de la red social Instagram, conocí una doctora maravillosa que me inspiró a escribir este post, porque marca un antes y un después en muchas cosas que venía sintiendo y pensando frente a la forma de educar a mi hija.

Así que me marqué el reto de aprender a escuchar mi corazón, CREER en mi hija y acompañarla de la mejor manera posible en los procesos de la vida.

Esto no significa que la persona que la revisaba haga mal su trabajo, recuerden que existen personalidades y todos nos manifestamos desde ahí (Mapa Interior – Auténticos). A unos les funciona y a otros no, porque no a todos nos gusta lo mismo.

La Dra. Anita Valencia es una mujer que además de profesionalismo y compromiso en su trabajo, es muy dulce y juguetona con los niños, lo que hizo que mi hija quisiera entablar una relación con ella desde el primer momento.

¡Oh sorpresa! No lloró, no se resistió a entrar y se dejó revisar sus dientes sin problema, no tuve que sostenerla, ni obligarla.

¿Qué paso? ¿Qué hizo diferente Anita Valencia?

Aquí está la magia, una propuesta de valor que se basa en la empatía. Ella sabe conectar con los niños, se iguala a su estatura y los saluda primero para después presentar a todos los amiguitos (muñecos) del consultorio y autorizar jugar con ellos.

Aquí está la clave: Se gana su confianza, los hace sentir que el consultorio es un lugar seguro para entretenerse, disfrutar y salir con los dientes sanitos, consultorio que además es hermoso, lo tiene decorado para robarse sus miradas desde el primer momento, además de una cajita de sorpresas para recompensar lo bien que se portaron en su consulta.

¿Quién no quiere estar en un lugar tan lleno de magia? La doctora Anita Valencia, es sin lugar a duda de aquellas personas que aman lo que hacen y hacen lo que aman, que entrega su mejor versión en su trabajo y que a pesar de ser joven, cuenta con un amplio conocimiento en su profesión.

Ella insiste en que la primera cita no siempre es para realizar procedimientos, es para ganarse el corazón de sus pacientes. Sé que existen niños que no necesitan tanto coqueteo, pero la realidad es que la gran mayoría llora por miedo o ansiedad a lo desconocido y a ellos es necesario conquistarlos. Eso me generó confianza y el deseo de ir a visitarla. Con esto no quiero afirmar que si llevas tu niño donde ella no va a llorar, a lo mejor sí dependiendo de su grado de ansiedad o el procedimiento por el que deba pasar, pero lo que sí puedo estar segura porque lo vi, es que Anita cuenta con la paciencia para acompañarlo a la calma y hacer de esta visita, una experiencia diferente… una experiencia positiva.

Salí de esta primera consulta con todas mis dudas resueltas, con muchos aprendizajes para poner en práctica a la hora del cepillado y con la serenidad del deber cumplido. Cero angustias, cero miedos y con la clara intención de mi hija de volver a visitar a la doctora Anita y todos sus amiguitos, de quienes no para de hablar (experiencia positiva).

Otra cosa que debo reconocerle a Anita, es su capacidad para estar en redes sociales, como comunicadora, sé que hoy en día quienes queremos resaltar nuestro trabajo, debemos sí o sí estar en este medio que facilita llegar a muchas personas y al final…

… más allá de presumir como dirían algunos, es saber que en cualquier rincón de la ciudad, del país o del mundo, existe alguien que tiene los productos o servicios que yo necesito o que incluso, siendo más trascendente aun, tiene las herramientas para cambiar el mundo.

Gracias a que ella sabe comunicar lo que hace, la conocí. En este momento, no tendría otra forma de haber llegado a ella y disfrutar de la maravillosa experiencia de ver a mi hija tranquila visitando a su odontopediatra.

¡Felicitaciones Dra. Anita Valencia! Siento total admiración por la pasión que impregna en su trabajo.

Reflexión: no se queden con la primera impresión, no piensen que sus niños son malcriados, mimados o tan apegados a ustedes que no son capaces de entablar buenas relaciones con otras personas, ellos solo SON y saben dónde quieren quedarse. No debemos forzarlos, mejor acompañémoslos a buscar ese lugar o esa persona que les genera empatía.

¡Ah! y publiquen sus productos o servicios en las redes sociales, nunca saben dónde van a terminar o qué van a encontrar 🙂

Gracias Elena por cada día enseñarme a ser una mejor persona y por tanto, una mejor mamá.

Si la quieren conocer, su instagram es:
www.instagram.com/dra.anitavalencia/

Quiero dejar claro que la Dra. Anita Valencia no me está pagando por publicar este post, fue mi sentir de gratitud por lo que hizo con mi hija y porque las experiencias lindas deben ser compartidas para tocar el corazón de otras personas y romper así con creencias limitantes.

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Lorena Orozco

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